Quién diría que ver tele desde el piso del departamento puede ser un descubrimiento tan grande como el hecho de ver un nuevo planeta.
Ahí abajo, me di cuenta lo fresco del piso, la buena decisión que tomé al comprar ese llamador de ángel y sentirlo con el viento... me gusta...siento que no estoy sola en el mundo.. más bien, me recuerda que no estoy sola en el mundo, y no lo digo a nivel soledad con respecto a personas, sino que me recuerda que somos parte de algo más, un todo universal y que hay algo más poderoso... ese llamador de ángel, me lo recuerda... y me encanta.
Necesitamos pocas cosas para estar bien.
Al escuchar ese llamador, recuerdo qué tan viva estoy....